
La artesanía textil en Val de San Lorenzo tiene una larga tradición. A mediados del siglo XVIII había en este pueblo ochenta y un fabricantes de paños. Las ferias y mercados niás frecuentados entonces por los tejedores del Val eran los celebrados en Puebla de Sanabria, Benavente, Ponferrada, León y en varios lugares de Galicia. Del siglo XVII tenemos documentación sobre mercaderes que venían a comprar paños al Val.
La crisis textil del primer tercio del siglo XIX se deja sentir entre los
tejedores del Val, así como en otros lugares del Viejo Reino de León y de
Castilla. Quizá solamente Béjar (Salamanca) supo superar bien esta crisis,
poniendo las bases de la mecanización y desarrollo posterior que le llevó a
soportar mejor la competencia catalana a lo largo del pasado siglo. Sabadell y
Tarrasa, en Cataluña, eran a mediados del siglo XIX los más importantes centros
productivos del país, que habían implantado con éxito un modelo industrial
moderno y competitivo.
Los tejedores de Val de San Lorenzo intentan superar esta crisis dedicándose a
la fabricación de mantas, técnica que aprenden en las fábricas de Palencia. En
la primavera del año 1858 fueron expuestas las seis primeras mantas tejidas en
este pueblo. Y así comienza una nueva era. En la Exposición Regional
de Lugo (1896) y en la Exposición Internacional de París (1900) fueron
galardonadas las mantas del Val.
En 1920 un grupo de setenta tres vecinos forman una Comunidad de bienes e
instalan la primera fábrica con maquinaria moderna, destinada a cardados e
hilados de lana, “La Comunal”,
todavía en funcionamiento. Adquieren también ese mismo año este edificio, el
Batán, que ya venía trabajando con dos batanes o pisones de madera, movidos por
fuerza hidráulica. Más tarde, los mazos del batán comenzaron a moverse con
energía eléctrica. Podremos escuchar aquí el alternado golpear de los mazos:
ese ruido acompasado que una noche inquietó a Don Quijote, porque nunca había
visto un batán.
También el visitante del Batán-Museo podrá ver, entre otras cosas, las Perchas
de cardos que se usan para sacar el pelo a las mantas. La cardencha o cardo
de cardadores, en su variedad cultivada, es lo que se utiliza para ello.
Val de San Lorenzo continúa siendo, aún hoy, un centro textil con tradición
artesana.
HORARIO: Verano: de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 19:00
Invierno: de 11:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00
Cerrado:
lunes todo el día.
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