Está en: Inicio > LOS PUEBLOS > Lagunas de Somoza

Lagunas de Somoza

EL PUEBLO Y SU HISTORIA

En el año de 1149 se da por medio del Emperador Don Alfonso VII un importantísimo documento para esta región en el que se dice: “Yo Alfonso, emperador de España, con mis hijos Sancho y Fernando, a vos Arnaldo, obispo de Astorga, hago carta de donación de mi Realengo que tengo en la Somoza: en el Valle de Espino, en Lagunas, en Luego, en Villalibre, etc... Todo lo concedo a Arnaldo, por el servicio prestado al rey en tierras de sarracenos y cristianos”.
En el Episcopológico Asturicense, se lee que el obispo Arnaldo y los Canónigos de la Catedral de Astorga, acompañaron al rey de Castilla en una expedición por Andalucía, tomando la ciudad de Almería. Por este hecho de armas obtienen ambos el Realengo de Somoza y a más el Infantado sobre Valdespino. En 1549, ya se le considera como “villa”, denominándola Lagunas de Somoza y siendo de Señorío.


Lagunas de Somoza significa un grato recuerdo para el viajero, pues su iglesia -con una portada norte románica bellísima, cuyo origen se remonta al siglo XII, posee un espléndido retablo del siglo XVI, que sigue las trazas de Berruguete y el hacer de Simón de Colonia.


Este retablo mayor, con 13 tablas a pincel, de estilo renacentista refleja en sus pinturas, escenas de la vida de Jesús y de la Virgen pintadas por Hernán Pabón. La tasación del retablo tuvo lugar el 10 de agosto de 1575, valorado en 6.727 reales. En el pórtico y en su muro empotrado, un mediorelieve renacentista representa el “Llanto sobre Cristo muerto”, recientemente reconstruido y que debió formar parte del sepulcro del Señor de esta villa”. La Cruz parroquial, en plata, fue encargada en el año 1565 al platero don Francisco Soto.


El sagrario del altar mayor, de principios del XVII y en las naves laterales otros retablos de valor: el de Nuestra Señora del Rosario y Santa Bárbara así como los altares en honor a San Antonio y el Ecce Homo, de los siglos XVIII y XVII. En el ático del retablo de San Antonio, una bella imagen del Angel de la Guarda. Custodiando al Ecce Homo, Santa Ana y San Andrés, de la escuela de Gregorio Español. y en lo alto del retablo, Santo Toribio (S.XVI), realizada por discípulos de Gaspar Becerra.

Cabe resaltar que en el Museo de los Caminos de Astorga se custodia la imagen del Cristo de San Pelayo, cuya ermita permanece cerrada al culto. La talla, data del siglo XIV y pertenece en propiedad a la Junta Vecinal del pueblo. Llama poderosamente la atención cuando se visita esta noble villa, el Torreón que se conserva, de lo que fuera antaño mansión del Señor de Lagunas y adquirido quizá por compra en época de Felipe II y Felipe IV, que fueron los momentos de compra de señoríos. La Torre es cilíndrica, bien situada y construida a base de mampostería y de mortero.

Si quiere seguir contemplando maravillas del pasado, fuera del pueblo, en lo alto de un cerro, la ermita de San Roque, patrón del mismo.

Abandonando lagunas de Somoza el turista encontrará un pequeño cementerio civil, rodeado de una tapia de piedra y con un único ciprés en su interior. En la puerta, de hierro forjado, cerrada a cal y canto, figura la fecha de 1910. Entre los vecinos del pueblo se cuenta la leyenda de una trágica historia de amor.

Lagunas celebra las fiestas más importantes del año los días 15 y 16 de agosto, Virgen de la Asunción, patrona del pueblo, y por San Roque.

LA PRODUCCIÓN DEL CARBÓN VEGETAL

El siglo XIX con su revolución industrial en el mundo desarrollado provoca la aparación del ferrocarril. En Lagunas se va a notar, de forma que la arriería, actividad principal por entonces, queda desplazada por la ganadería y la producción de carbón vegetal, actividad esta última que cobró una relevancia especial y que actualmente se sigue practicando.
Entre septiembre y octubre, los mozos cortaban la leña en el monte. Las ramas más gruesas eran utilizadas para construir la carbonera, que tenía forma cónica y cuyo hueco superior actuaba de tiro. Su aspecto se asemeja al de un pequeño volcán. A su alrededor, se clavaban en el suelo estacas, rellenándose de ramas («gavillas») que eran recubiertas de tierra. Por el caño, se irán introduciendo brasas calientes y tacos de madera y a continuación se tapará el orificio con una losa. A la altura de las gavillas se practicarán los “botones”, unos orificios que harán de respiraderos. Todo este proceso debe realizarse en días calmados y de noche.

 

Así, la carbonera permanecerá prendida durante quince días, siendo vigilada constantemente. Una vez quemada, una rastrilla ayudará a despojar de paja y tierra la zona, esperando varios días a que enfríe el carbón para proceder a su extracción. El carbón obtenido será envasado una vez frío.

En la sección 'curiosidades' de la web puede contemplar el proceso de producción del carbón vegetal con más detalle.

Tablón de Anuncios p

ACTIVIDADES Y EVENTOS

TELÉFONOS DE INTERÉS

  • Ayuntamiento: 987 635 001
  • Centro de Salud: 987 635 074
  • Guardia Civil: 987 615 128
  • Colegio Val de...: 987 635 009
Más teléfonos
museo batán
Financiación